domingo, 3 de marzo de 2013


BANCOS DE TIEMPO ÉPOCAS DE CRISIS

El concepto de “banco de tiempo” es reciente dentro de nuestra estructura urbana  pero no dentro de las sociedades rurales y en particular de las que yo tengo noticia por mis padres y abuelos. A principios de siglo XX en algunos pueblos de la Mancha era bastante común el que los agricultores se ayudasen sobre todo en tareas de recogida de la cosecha y en la trilla a cambio de jornadas de trabajo en sus propias tierras de forma que entre amigos y vecinos se ayudaban con las tareas agrícolas. No olvidemos que en nuestro país la agricultura de subsistencia era bastante común hasta la década de los 60 del siglo pasado y que esta economía de subsistencia llevó a un gran éxodo de población a las ciudades para mejorar su calidad de vida.
El compartir jornadas laborales con los demás se producía sobre todo en entornos de gran proximidad como parientes, amigos y vecinos de lo que se induce que el factor confianza era de gran importancia a la hora de realizar trabajos para otro.
Desde esta perspectiva de compartir y de confianza vemos que existen iniciativas para beneficiar a los menos agraciados y que están floreciendo en los tiempos que nos toca vivir.
El banco de tiempo como lo conocemos en nuestro entorno suele estar promovido por asociaciones y empiezan siendo colaboraciones entre los asociados, una vez más la cercanía y la confianza están presentes. Estos promotores intercambian entre sí conocimientos y favores que se terminan convirtiendo en trabajos relacionados y gratuitos para los asociados (el circulo de confianza).
El beneficio intrínseco de la idea es ceder  tus conocimientos al que los necesita por incapacidad o por ignorancia de la materia sobre la que se va a actuar a cambio de recibir beneficios cuando por incapacidad o ignorancia necesitamos de un servicio y no lo podemos realizar. Fundamentalmente se intercambia conocimiento que además se puede traducir en trabajos manuales o intelectuales.
A priori la idea es positiva para todos ya que todos ganan. Todos los participantes obtienen algo a cambio. La moneda es el conocimiento o experiencia profesional.
El problema empieza, a mi modo de ver, cuando empezamos a hablar de moneda. No falta quién habla de competencia desleal e intromisión profesional porque esta iniciativa, aunque a escala residual, puede afectar a colectivos profesionales. Un botón de muestra; el fontanero que se gana la vida haciendo trabajos en casas no verá con buenos ojos que un trabajo que podría realizar él lo esté realizando, gratis, otra persona. Digo, gratis, porque esto es lo que vera el fontanero del ejemplo; el paga sus impuestos, justifica sus trabajos con facturas y puede ser fiscalizado en cualquier momento.
Entonces ¿ cómo podemos extender esta iniciativa y beneficiar al mayor número de personas?.
Mi propuesta pasa por hacer uso de los tiempos de crisis. Desgraciadamente en nuestro país existe un número ingente de parados; tantos que como sigamos por el mismo camino se van a caer al mar.
La idea es habilitar bancos de tiempo para parados. Solo teniendo la condición de parado se puede acceder a este servicio. Todo el talento que se está desperdiciando se podría aprovechar en beneficiar al colectivo de personas en las listas del SEPE.
La institución pública (SEPE) es la que velaría por  todos los implicados y será la responsable de habilitar los procedimientos para obtener y usar horas de este banco. Conseguimos varios objetivos de golpe:
  1.     Poner en marcha un gran potencial laboral sin uso
  2.     Cubrir necesidades de un gran colectivo desfavorecido
  3.     Hacer que los parados se sientan útiles
  4.     Al centrarlo en el campo de los parados ningún colectivo profesional con dignidad hablaría de     competencia desleal
La ventaja a largo plazo puede ser la creación de semilleros de empresas para cuando la economía mejore y mantener activos a todo el que lo desee.
El banco de tiempo deberá tener sede física para servir de lugar de encuentro de todos los interesados y fomentar la creación de cooperativas de servicios múltiples o cooperativas profesionales especializadas. La institución del banco de tiempo podría canalizar formación e información que demandase el colectivo inscrito.
Esta idea se podría ampliar, siendo muy ambiciosos, al plano empresarial . Esta iniciativa consistiría en fomentar a través de colaboraciones los trabajos coordinados entre empresas. Mi idea es que lo ideal es dirigirlo a las PYMES para conseguir asociaciones, agrupaciones permanentes de trabajo y hacerlas más grandes y que puedan competir en mejores condiciones con otras de carácter nacional o transnacional.
Imaginemos que podría ser de una localidad con economía productiva que fuese capaz de trabajar junta aunando varias actividades para obtener una empresa más competitiva.
Como vemos es muy parecido a una cooperativa con la diferencia que en este caso las ocupaciones de las empresas pueden ser diversas y no solo enfocadas a un exclusivo ámbito.

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