Los artículos del prof. Carballo sobre el punto de partida y el cliente, calidad y proyecto de empresa coinciden en valorar como el servicio al cliente y la calidad del producto deben primar a la hora de elaborar estrategias de viabilidad para una empresa.
Coincido plenamente con esta observación como profesional de la atención al cliente. El cuidado del cliente como sostenedor de una empresa es crucial para la supervivencia de la misma; no olvidemos que es es dinero del cliente el que paga todas las estructuras de un negocio y sobre todo el que paga las nóminas de todos los trabajadores. Hay que dar al cliente lo que pide y sobre todo con la calidad que pide, hay que escuchar al cliente para saber cuales son sus inquietudes por nuestra empresa, hay que empatizar con él para saber que desea y que le parece mal.
En mi carrera profesional he visto gastar autenticas fortunas en estudios de mercado en saber que desea el cliente sin pedirle opinión y sin pedir opinión a los que están todos los días en contacto con ellos y al final se han quedado en un mero ejercicio teórico por su inutilidad.
El cliente como finalidad a la hora de elaborar la estrategia de negocio deber ser la prioridad y no la excusa para elaborar cuentas de resultados. Hay que programar acciones contando con su opinión y saber tener paciencia para esperar resultados aunque esto de la paciencia es de lo que más se adolece en el mundo de la empresa que está sumido permanentemente en el resultado inmediato, en la consecución de objetivos, en las cuentas de explotación, en definitiva en el aspecto puramente mercantil que normalmente es lo que prima en los proyectos de empresa.
He visto como iniciativas puestas en funcionamiento para favorecer al cliente eran desechadas rápidamente porque no daban beneficios inmediatos y que hubieran consolidado a la empresa como un ejemplo de calidad para el cliente. Un ejemplo anecdótico; yo tenía un director que nos regalo un libro a cada uno de los empleados, el libro se titulaba "el cliente ante todo" y era de un empresario irlandés de éxito; nos emplazó a leerlo e incluso nos conmino a ello porque nos iba a preguntar la lección. Yo lo leí y fue una revelación de lo que era el éxito empresarial basandose en el servicio al cliente pero hete aquí que este empresario de éxito hablaba de invertir en más personal para mejorar el servicio en dar más servicios al cliente sin imputarle gastos y en resumen hablaba de un conjunto de medidas encaminadas a invertir en acciones que suponían un montón de gastos previos al beneficio; de más está decir que mi director no nos preguntó la lección y que no se hizo absolutamente nada de lo que se decía en el libro.
El proyecto de empresa olvida con frecuencia que debe empatizar con el cliente objetivo para darle el mejor servicio al mejor precio.
Esto solo es un botón de muestra del estilo empresarial que tenemos actualmente y que todos sufrimos como clientes internos y externos.
En otro orden de cosas el prof. Carballo nos habla del itinerario a seguir en la planificación en el negocio y habla de enfrentarnos al trabajo día a día sin pensar en el pasado ni en el futuro para eliminar en la medida de lo posible nuestras limitaciones y yo no estoy muy de acuerdo con ello; me explico, entiendo que el conocimiento del pasado nos da pautas para no cometer errores en los que ya hemos caído; estamos cansados de ver como el desconocimiento del pasado o simplemente el ignorar olímpicamente la historia hace que una y otra vez se cometan los mismos errores.
El trabajar sin pensar en el futuro, sin planificación entiendo yo, lo único que nos puede traer es el que no contemplemos distintos escenarios en los que se puede desarrollar nuestro proyecto ni las acciones que podemos tomar en consecuencia antes de que sobrevenga el problema. Yo solo puedo decir que intento siempre planificar mi trabajo para evitar pasarme el día apagando fuegos y atendiendo a todo aquello que podía haber previsto y que solo contribuye a robar el tiempo de lo verdaderamente importante. Considero que trabajar con planificación es esencial para poder tener tiempo para pensar y poder elaborar acciones de mas calado que el trabajo del día a día.
Interesante resumen, pero te pido que des un paso más, y te propongas relacionar lo que está escrito con lo que tu has hecho, has querido hacer o te gustaría hacer,. con situaciones posibles o reales. Un saludo, Roberto Carballo
ResponderEliminarUna vez que dejo clara mi posición respecto a lo que debe ser un negocio de cara al servicio de los clientes quiero apuntar cual ha sido mi actitud a posteriori de mis asertos.
ResponderEliminarMi iniciativa ha sido, fundamentalmente, poner en marcha lo que pienso y para ello monté mi empresa. Como todas estas iniciativas de principiantes como yo en el mundo de la empresa sirven para experimentar lo aprendido en mi vida profesional desde un punto de vista de que hasta ahora no conocía que es el del dueño de la empresa.
Pues bien, puse en marcha todas estas ideas del servicio al cliente y me puse a esperar resultados y debo decir que empiezan a florecer después de 3 años de intenso trabajo y de endeudarme hasta las cejas. Desgraciadamente me ha tocado un periodo difícil para empeñarme en demostrar mis ideas respecto a un negocio de cara al público y me ha costado muchos sobresaltos pero al menos he sido coherente y veo que funcionan.
Si dijera que estoy ganando dinero mentiría pero como experiencia está siendo mucho mejor que cualquier master en empresa y mi satisfacción por el conocimiento adquirido es impagable.
En definitiva, mi posición ha sido el poner toda la carne en el asador para ver si mis posiciones son correctas y no me he quedado en un mero ejercicio teórico.