Ayer estaba emocionado; después de muchos años volvía a la facultad. Solo era una jornada pero me hizo revivir mi época de estudiante y me sentí muy cómodo. Llegué casi con dos horas de antelación y pude investigar el lugar en el que íbamos a realizar la sesión; no quería perderme. Para la espera iba bien pertrechado, llevaba un bocata de chorizo y un libro para hacer más amena mi guardia.
Cuando llegó la hora y entré en le aula estaba como el primer día de clase mas perdido que un pulpo en un garaje y lo primero que busqué fueron caras familiares, de las vistas en el blog (que importante es poner foto); la primera conocida fue Montse; un beso de saludo y aquí me siento, a tu vera.
Ponerle cara a los profesores y al resto de participantes fue estupendo para los que no estamos acostumbrados a trabajar en la distancia.
La charla del profesor Carballo rompió el fuego; con sus tablas empecé a sentirme muy agusto y la dinámica de grupo que hicimos después permitió que empezáramos a conocernos mejor y a intercambiar información, eso que tanto le gusta al profesor. Al principio, como en todos los trabajos de grupo costó entrar en harina debido a la timidez y a la sensación de estar perdido pero poco a poco fuimos perdiendo la timidez y llegamos a alguna conclusión interesante como fue la de ponernos a trabajar en red mediante Linkedin.
El resto de la jornada se me hizo muy corta, quizá era porque me sentía más joven.
A mí me pasó algo parecido, lo único que a quién conocí yo fue a ti Carlos!!!!
ResponderEliminarSaludos;
Montse
Hola Carlos entiendo tu emoción al reencontrarte con las clases y con la universidad. Yo estudié en la UNED en Teruel, y te puedo asegurar que los medios no eran los mismos que los que vi en Madrid. La verdad es que yo también estaba nervioso, y más si cabe después de haberme perdido, como casi siempre....pero una vez que me senté en la silla y nos presentamos, me sentí muy a gusto, tranquilo, tal vez por el buen ambiente que había....
ResponderEliminarY después de pasar unas horas con tod@s no me equivocaba, estaba entre compañeros con ganas de trabajar y con ganas de compartir, así que me sentí como si estuviese en casa....
Un saludo.